Borregos constitucionales
Nueva lucha en el ring de las estupideces. MonarquÃa sÃ, monarquÃa no, república sÃ, república no. Otra nueva cortina de humo para que los que estamos abajo labrando, tengamos preocupaciones que mantengan nuestro, por falta de uso, maltrecho cerebro ocupado. El caso es que no montemos en cólera cuando nos metan 160 pesetas por un cortado (evito a toda costa hablar en euros, que no da un fiel reflejo del coste de la vida).

El rey ha defendido su figura contra los ataques sufridos a nivel verbal desde diferentes sectores. Han salido trapos sucios; el espinoso tema del dinero (costas de la manutención de la monarquÃa), el gusto por las mujeres, las falsas poses…En fin. Todo un retrato de la basura y la mierda que rodea esta institución.
¿De verdad piensan los prorepublicanos que con un cambio hacia su dirección, la mierda iba a ser diferente? ¿Que la podredumbre iba a quedar extinguida, que la transparencia serÃa el dÃa a dÃa, que la nobleza y la justicia iban a imperar en este paÃs de borregos constitucionales, de corderos domesticados y de cerdos camino del matadero?
El engaño ha sido y será la panacea del dolor, el refugio de los obligados, el escondite de los desheredados. ¡Menuda patraña pensar que los cambios socio polÃticos a niveles de cúpula iban a afectar al ciudadano de a pie! ¿Pero en qué piensa el trabajador? ¿En ver Telecinco y asentir? ¿En escuchar la COPE y comulgar? ¿En sintonizar TVE y aceptar?
El aborregamiento es ya de un calado tan profundo que dudo que haya una solución posible para enmendar una sociedad que busca culpables en los inocentes, que demoniza a la juventud y les acusa de falta de conciencia, de libertinaje, de falta de objetivos y de carencia absoluta de sentido común, que demoniza todo aquello que le provoque un sentimiento de culpa al españolito común, y que demoniza, en términos generales, todo lo que se acerque a cualquier ámbito que proporcione libertad al oprimido. Lo realmente trágico es que esto no se hace a cara descubierta, en cuyo caso sà estarÃamos bajo un régimen democrático, en el que todas las partes podrÃan decir todo lo que quisieran.
El Estado nos culpabiliza absolutamente de todo, y la gente traga, traga y traga. Y le tiran el cebo del debate monárquico-republicano, y traga también. Pero el tontolaba que paga 160 pestetas por un cortado, soy yo. Y mi compañero de trabajo. Y mi compañero de edificio.
¿Que el rey es campechano? ¿Que un presidente de república, serÃa cercano? Ni que fuesen estúpidos. Les va en ello su sopa boba. Estúpidos somos los demás. ¿Qué tiene que pasar para que la sociedad española despierte y reaccione? ¿Quién está detrás de esta confabulación que enriquece a los peces gordos y penaliza a los trabajadores? ¿Y la gente se sigue riendo con Escenas de Matrimononio? ¿Ya nadie sabe quién es Góngora? ¿Nadie sabe qué figura literaria es la ironÃa? ¿Ha de ser todo tan chabacano? Lo chabacano relaja, desconecta el cerebro y aborrega. A ningún gobierno le interesa tener gente demasiado espabilada que le tire de la manta. Alguien preparado es alguien peligroso, con capacidad de reflexión. No interesa…
Menos mal que nos queda El Jueves. Qué gran favor le está haciendo este paÃs de opresores a esta gran revista.
