¡Buenos dÃas!
Las quejas suelen ser un resorte automático y un reflejo de alguna de nuestras incapacidades. Por lo general a nadie le gusta aceptar la culpa. Mi jefa dice que la culpa es fea y no la quiere nadie. Veo que es frecuente convertir en bramidos cualquier tonterÃa con tal de desprenderse de la etiqueta que dice culpable.Vaya, a mà no es que me haga feliz aceptar la culpa, pero con el tiempo (tono abuelo cebolleta) he descubierto que es más sano aceptarla y encararse a lo que sea, que encararse y defender algo que no hay por dónde agarrar. Y en el fondo de esta actitud, siempre queda dibujada una sonrisa. Y hasta mi mechero lo sabe.
